De viento y lágrimas — Ana Lesman

No supliques, amor, que rogar nunca fue tu vocación. Lo tuyo fue nefasta pedagogía de pasión. Ahora no demandes lo que no pudiste instruir. Aprendí a leer sobre aguas para no maldecirte entre líneas. ¡Maldito maestro! Mejor aprendiz. Lecciones impregnadas de viento y lágrima. Lecciones guardadas bajo el polvo de un libro. Excelente discípula. Magistral […]

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